lunes, 13 de mayo de 2013

Intentar explicar esto es como concentrar todo el universo en la cabeza de un alfiler, es querer domar el desorden, el constante devenir y la imaginación, poner cadena a esto y querer volver a los recuerdos nos transforma en perros ansiando el viejo hueso.
Olvidando que el saber dejarse llevar y ponerle a todo lo nuevo una sonrisa y predisposición es más importante que recordar.
No hago apología del olvido, ni de la comparación sino de su sistematización.
Tu eres una chica, pingüina, y loca, y así te quiero y verte cambiar a bien o mal, el quererte creo que no depende de a lo que cambies, porque yo, chico, pingüino, te quiere joven, adulta, anciana, loca, cuerda, feliz, triste, enfadada, y como sé que no lo puedo evitar, miro hacia ti, y te sonrío y con mi risa te digo que seas libre que a donde vayas yo iré, que mi vida está contigo, que seré tu abrigo para el frío, y agua para tu sed, y que para ser si no es juntos prefiero desaparecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario