Cuando estoy preocupado y todo me agobia, hay siempre una luz, que sonríe y me da cojinazos mortíferos, que hace que un día avocado a la inmundicia remonte mágicamente hasta hacerme volver a sonreír cuando una hora antes no era capaz.
Por eso, quédate, que te necesito conmigo, y los minipingus también
No hay comentarios:
Publicar un comentario