domingo, 5 de junio de 2011
En las voces de la gente, una ingente cantidad de emociones me llenan los oídos, como los fluidos las botellas. A veces se empeñan en ocupar mi mente, y no miento si digo que en el viento se percibe un ligero toque de humanidad, es natural dado que siempre exudamos los pesares y con seguridad que entiendo el mundo y tiento a mi mente a perderse en las voces de repente y pierdo la noción de la realidad, del bien y el mal, de lo que decir y que callar, de donde volar y donde naufragar, fraguar mi alma con temple en el templo del tiempo donde adentro de mis entrañas resuenan hurañas canciones extrañas, y extraños tus besos y vasos de vino. Vine, y no vengo a decirte lo que necesito e in situ sitúo mi espíritu, suena y resuena en mis sueños tus dedos rozando mis nervios, tocando mi pelo, riendo hacia dentro. Dentro de nada, quizás encuentres lo que buscabas, y cavas y cavas buscando medallas, sacrificas tu vida por cuatro monedas, y no das tu vida a los que te llenan, te llenan de risa te llenan la copa, y copan tu vida con vinos y rosas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario