Y me veo superado, no sé que pasa, pero nada me puede hacer más feliz, y eso es bueno, pero cuando estás en la cumbre te entra el miedo, miedo a bajar, miedo a caer, o simples tonterías, pero sabes, lo bueno que tienes tú, si tú, Piiiii, es que nuestra cumbre no es un pico afilado que rasga el cielo, es un torreón, con observatorio y tienda de campaña, donde nada puede tirarnos, donde juntos hacemos que nadie caiga, y mientras me des la mano, seguiremos en la cima de la torre, porque te amo, y estoy encantado de ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario