lunes, 30 de mayo de 2011

Pollo frito

Debería disfrutar de tu presencia.
Cuidar para que no escapes,
para que no busques a nadie.
Pero ¿sabes?
No sé.
Lo único que puedo darte es mi infinito.
Regalarte mis mejores años.
Una sonrisa.
Disfrutar de la brisa de verano.
Quizás quitarte la camisa.
Podría sacar toda tu furia y aceptarla.
Me gustaría hasta tu rabia.
Pero no puedo luchar contra tu mente.
Ni contra tanta gente.
Hoy el miedo me atenaza, me parte en dos.
No sé si mantenerme.
Ofrecerte lo que sé.
O venderme y fracasar en lo que quieres.

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